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Chile atraviesa un punto de inflexión en materia de seguridad. El año 2025 ya no se explica desde la percepción: los datos oficiales confirman un escenario donde los delitos patrimoniales y violentos se concentran territorialmente y afectan de forma directa a empresas, condominios y espacios colectivos.

Según información consolidada del Ministerio del Interior, la Biblioteca del Congreso Nacional (BCN) y el Centro de Estudios de Seguridad y Crimen Organizado (CESCRO), el delito en Chile mantiene una tendencia alta, con mutaciones en su forma de ejecución y mayor coordinación delictual.


Para organizaciones públicas y privadas, la seguridad dejó de ser un costo reactivo: hoy es un factor operativo crítico.

Resumen 2025: los delitos más frecuentes en Chile

1. Hurtos: el delito más extendido y menos visible

Balance 2025
El hurto sigue siendo el delito más denunciado en Chile, con especial presencia en zonas comerciales, centros urbanos densos y espacios con múltiples accesos.

Impacto operativo:

  • Empresas: robo hormiga, pérdida de inventario, sustracción de herramientas.

  • Condominios: bicicletas, bodegas, accesorios vehiculares.

Factores estructurales:

  • Alta movilidad urbana.

  • Falta de control de accesos.

  • Vigilancia discontinua.

  • Perímetros mal definidos.

Fuente: BCN – Estadísticas Delictuales 2023–2025.

2. Robos con violencia o intimidación: estabilidad en niveles altos

Balance 2025
En 2023 se registraron 82.123 robos con violencia o intimidación, cifra que se mantiene estable en 2024–2025, según consolidado BCN.

Cambio relevante:
Estos delitos ya no se concentran solo en la vía pública. Hoy ocurren en:

  • Accesos vehiculares de condominios.

  • Estacionamientos subterráneos.

  • Entradas y salidas de empresas.

  • Espacios con control reactivo.

Fuente: BCN + Ministerio del Interior.

3. Robos por sorpresa: delito urbano persistente

Balance 2025
Durante 2023 se contabilizaron 34.533 casos, con comportamiento estable en zonas de alto flujo peatonal.

Zonas críticas:

  • Entradas de edificios sin vigilancia permanente.

  • Cercanías de estaciones de transporte.

  • Áreas comerciales abiertas.

Fuente: BCN – Delitos de mayor connotación social.

4. Robo en lugar habitado: presión sobre comunidades

Balance 2025
Los robos en viviendas alcanzaron 44.975 casos anuales.

Patrones comunes:

  • Falta de cámaras en pasillos.

  • Accesos vehiculares sin control visual.

  • Ausencia de rondas nocturnas.

  • Guardias sin respaldo tecnológico.

Fuente: BCN + SPD.

5. Robo en lugar no habitado: foco en empresas y bodegas

Balance 2025
Se registraron cerca de 47.675 robos en oficinas, bodegas y comercios.

Zonas con mayor presión:

  • Colina, Quilicura, Pudahuel.

  • Centros logísticos y parques industriales.

  • Oficinas con accesos secundarios vulnerables.

Fuente: BCN – Delitos patrimoniales.

6. Robo de vehículos: delito estratégico para el crimen organizado

Balance 2025
El robo de vehículos mantiene una tendencia alta, especialmente en la RM y regiones urbanas.

Escenarios frecuentes:

  • Portonazos.

  • Estacionamientos sin cámaras.

  • Perímetros empresariales abiertos.

Fuente: BCN + SPD.

Homicidios: cifras acotadas, riesgo elevado

Balance 2025
La tasa nacional se mantiene cercana a 6,7 homicidios por cada 100.000 habitantes, con concentración territorial.

Asociaciones clave:

  • Narcotráfico.

  • Crimen organizado.

  • Disputas territoriales.

Fuente: BCN – Informe de Homicidios.

8. Crimen organizado: el factor que explica la complejidad actual

Balance 2025
El Indicador Nacional de Crimen Organizado (CESCRO) confirma el aumento de:

  • Redes delictuales.

  • Uso de armas.

  • Control territorial.

  • Violencia secundaria.

Fuente: CESCRO, Informe 2025.

Proyección 2026: qué esperar según datos actuales

Basado en series 2021–2025 y análisis de comportamiento delictual, 2026 proyecta:

  • Hurtos: se mantendrán altos, con mayor foco en espacios sin control de acceso.

  • Robos violentos: estabilidad en cifras, pero mayor violencia por evento.

  • Robos a empresas y bodegas: crecimiento moderado, especialmente nocturno.

  • Robo de vehículos: expansión hacia comunas periféricas.

  • Crimen organizado: mayor impacto indirecto en delitos patrimoniales.

Supuestos de proyección:

  • Continuidad del modelo urbano actual.

  • Incremento de logística y comercio.

  • Brechas persistentes en control perimetral.

Qué están haciendo mejor las organizaciones preparadas (2025–2026)

Las empresas y comunidades con menor incidencia delictual comparten un patrón claro:

  • Guardias OS10 certificados.

  • Rondas electrónicas y patrullaje táctico.

  • Cámaras con analítica.

  • Supervisión remota.

  • Protocolos de reacción ante delitos violentos.

  • Control de accesos estricto.

Fuente: SPD + OS10 + estudios sectoriales de seguridad privada.

El rol de Federal Seguridad en este escenario

En el contexto 2025–2026, Federal Seguridad ha trabajado con un enfoque alineado a los riesgos reales que muestran los datos oficiales, integrando:

  • Personal OS10 especializado.

  • Rondas planificadas en puntos críticos.

  • CCTV táctico.

  • Supervisión en terreno.

  • Protocolos adaptados a cada tipo de inmueble.

Este modelo ha permitido reducir incidentes sin sobredimensionar costos, reforzando la seguridad donde realmente se necesita.

Conclusión: 2026 exige anticipación, no reacción

El balance 2025 deja una lección clara:
los delitos no se distribuyen al azar, se concentran donde la vigilancia falla.

Para 2026, empresas y comunidades que no evolucionen hacia estrategias integrales, tecnológicas y profesionales, quedarán expuestas.

En Chile, la seguridad ya no se improvisa:
se diseña con datos, personas capacitadas y decisiones estratégicas.

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