La entrada en vigencia de la nueva Ley de Seguridad Privada este 28 de noviembre marca un antes y un después para el sector. Por fin se actualiza un marco normativo que llevaba años quedándose corto frente a delitos cada vez más ágiles, bandas mejor organizadas y un ecosistema urbano que exige respuestas más inteligentes.

Para los administradores, empresas y condominios, la pregunta clave es simple:
¿Qué cambia ahora y cómo saber si tu servicio de guardias está realmente alineado con la nueva normativa?
Aquí te lo cuento sin tecnicismos innecesarios, con foco en impacto real, y con un análisis desde la experiencia de campo, donde Federal Seguridad ha operado adelantándose a lo que hoy la ley exige.
Los cambios legales explicados en simple: el nuevo estándar mínimo
La nueva ley no es solo un “ajuste”. Es una reestructuración completa del cómo se supervisa, capacita y certifica el personal de seguridad. Esto es lo que cambió de verdad:
1. Formación más estricta y certificada
Los guardias deberán cumplir módulos formales obligatorios, con horas mínimas certificadas y entrenamiento en:
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Manejo de crisis.
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Resolución de conflictos.
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Primeros auxilios.
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Operación profesional de CCTV, rondas y control de acceso.
Esto elimina el modelo anterior donde la capacitación variaba según proveedor y muchas veces quedaba en el papel.
2. Supervisión digital obligatoria
La ley exige trazabilidad verificable de:
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Rondas.
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Turnos.
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Eventos.
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Supervisión.
Adiós al cuaderno manual. Ahora todo debe poder auditarse en tiempo real o con registros digitales.
En este punto, lo que antes era “un plus” ahora pasa a ser obligatorio.
3. Mayor responsabilidad para los mandantes
Condominios, colegios, empresas, bodegas y comercio ahora tienen responsabilidad compartida si contratan a un proveedor que no cumpla.
Si el servicio de guardias no está debidamente acreditado o supervisado, las multas y sanciones también caen sobre el cliente.
4. Control de acceso integrado
La identificación de personas, visitas, proveedores y vehículos ahora debe gestionarse con sistemas unificados cuando sea posible.
La ley empuja a que los guardias no dependan exclusivamente del papel o del criterio personal.
En otras palabras, el rol del guardia evoluciona a operador profesional conectado a un ecosistema digital.
5. Reportes inmediatos y trazables
Toda situación crítica, evento relevante o alerta debe quedar registrada en sistemas auditables.
La informalidad ya no es opción; la ley exige trazabilidad total.
Las nuevas obligaciones para los servicios de seguridad (y dónde fallan muchos proveedores)
Aquí es donde se pone interesante, porque la ley pone el foco en el “cómo se presta el servicio”, no solo en “si hay un guardia presente”.
Los servicios de seguridad ahora deben cumplir:
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Acreditación vigente del 100% del personal.
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Supervisión permanente, no solo visitas esporádicas.
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Rondas verificadas electrónicamente, con checkpoints y timestamps.
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Uso de tecnología CCTV y registro digital cuando aplique.
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Protocolos escritos de actuación, entregados y entendidos por cada guardia.
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Planes de emergencia alineados con SENAPRED.
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Registros de inducción, capacitación continua y formación actualizada.
Muchos proveedores quedan cortos porque siguen operando bajo un modelo de “guardia presente, problema resuelto”.
La nueva ley exige un modelo mucho más disciplinado, profesional y tecnológico.
Cómo Federal Seguridad ya cumplía (e incluso superaba) el nuevo baseline antes de que entrara en vigor
Aquí es donde se nota la diferencia entre un proveedor reactivo y uno que se anticipa a la regulación.
1. Rondas electrónicas certificables
Federal Seguridad opera hace años con rondas electrónicas auditables, registros automáticos y reportería en tiempo real.
La ley ahora apenas está alcanzando lo que ya era estándar interno.
2. Capacitación continua basada en casos reales
El entrenamiento incorpora:
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Simulaciones,
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Escenarios urbanos,
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Procedimientos frente a delitos emergentes como “robos relámpago”.
En este punto es relevante mencionar que trabajos como “Robos relámpago en playas de Valparaíso: patrones detectados por CCTV” y “Robos en playas del litoral central: patrones detectados por CCTV en 2025” aportaron insights clave sobre comportamiento delictual que hoy se integran en las capacitaciones.
3. Operación profesional de CCTV
Los guardias de Federal Seguridad reciben formación especializada en videovigilancia, siguiendo lineamientos similares a los que se explican en “Monitoreo CCTV | Guía completa de vigilancia remota 2025”.
Esto permite que el guardia no sea solo “presencia visible”, sino un operador capaz de interpretar imágenes, detectar anomalías y actuar según protocolo.
4. Supervisión omnipresente
La supervisión no es simbólica.
Hay controles in situ, verificación digital, revisión de rondas, revisión de alertas y auditorías internas constantes.
5. Integración tecnológica con ecosistemas inteligentes
En algunos proyectos, Federal Seguridad trabaja en conjunto con:
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Federal Access para control de acceso digital.
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Federal Smart para analítica, automatización y detección inteligente.
Las menciones son sutiles, pero reflejan una realidad: la seguridad moderna ya no se sostiene solo con guardias; necesita capas tecnológicas.
6. Protocolos claros y auditables
Cada sitio tiene:
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Procedimientos escritos,
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Flujos de comunicación,
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Plan de acción para emergencias,
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Registro digital obligatorio.
Es exactamente lo que hoy la ley exige.
¿Qué significa esto para administradores y empresas a partir de hoy?
1. No basta con tener guardias “presentes”
Ahora necesitas un servicio profesional, medible, trazable y auditable.
Si tu proveedor no está actualizado, tu condominio o empresa queda expuesto a sanciones.
2. La ley ahora fiscaliza procesos, no solo acreditaciones
Supervisión, tecnología, registro, rondas, reportes: todo debe funcionar con evidencia digital.
3. La brecha entre empresas serias y empresas improvisadas será más evidente
Y el riesgo de trabajar con proveedores que no cumplen ya no es solo operativo: también es legal.
4. Federal Seguridad se vuelve una ventaja competitiva
Quien se alinea hoy con un proveedor que ya operaba con estándares más altos, simplemente queda fuera del riesgo.
Conclusión: la nueva ley no complica la seguridad, la profesionaliza
La modernización era urgente.
La seguridad privada ahora opera con estándares más cercanos al mundo corporativo: datos, evidencia, supervisión, capacitación y tecnología.
Federal Seguridad, que ya trabajaba con rondas electrónicas, formación continua, protocolos claros y sistemas integrados, no solo cumple la nueva normativa: se adelanta a los nuevos desafíos urbanos y delictuales que vienen.