A fines de 2025 comienza a regir plenamente la Ley 21.659 de Seguridad Privada, una normativa que marca un punto de inflexión para todo el sector en Chile.
Desde guardias de seguridad hasta empresas de monitoreo CCTV y alarmas, todos los actores deberán adaptarse a nuevos estándares de certificación, fiscalización y profesionalización.
Publicada en abril de 2024 e implementada de manera progresiva, esta ley redefine las reglas del juego para la seguridad privada en condominios, empresas, instalaciones públicas y espacios privados de alto tránsito.
En 2026, muchas comunidades y administradores ya se están haciendo preguntas clave:
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¿Cómo afectará la ley a los contratos actuales con empresas de seguridad?
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¿Qué responsabilidades recaerán en los comités de administración?
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¿Qué ocurre si los guardias o operadores de CCTV no están acreditados?
Este artículo analiza de forma clara y técnica los principales cambios que introduce la Ley 21.659 y por qué anticiparse es la mejor estrategia para evitar multas, sanciones e interrupciones del servicio de seguridad.
Ley 21.659: el nuevo marco legal de la seguridad privada en Chile
La Ley 21.659, promulgada por el Ministerio del Interior y Seguridad Pública, reemplaza la antigua regulación OS10 administrada por Carabineros, vigente por más de 20 años.
Su objetivo es claro:
profesionalizar la industria,
aumentar la fiscalización,
asegurar estándares homogéneos en todo el país.
Entre los principales cambios destacan:
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Creación del Registro Nacional de Seguridad Privada, que centraliza empresas, guardias y operadores.
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Acreditación digital obligatoria para guardias de seguridad y personal técnico.
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Formación certificada con contenidos mínimos exigidos por la autoridad.
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Sanciones económicas y penales para empresas y comunidades que contraten personal no acreditado.
En la práctica, desde 2026 ningún condominio podrá operar con servicios de seguridad fuera del sistema oficial de registro.
Impacto directo en los guardias de seguridad en condominios
Los guardias de seguridad son uno de los focos principales de la nueva ley.
Los cambios más relevantes incluyen:
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Reemplazo del curso OS10 tradicional por una acreditación digital con vigencia de tres años.
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Exigencia de formación complementaria en:
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prevención de riesgos,
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atención al usuario,
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manejo de situaciones de crisis.
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Uso obligatorio de identificación digital verificable mediante código QR.
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Prohibición expresa de ejercer funciones sin acreditación vigente.
Esto implica una responsabilidad directa para los administradores de condominios:
si un guardia no está acreditado, no puede prestar servicios, y la comunidad puede ser sancionada por permitirlo.
Además, las empresas de seguridad deberán garantizar continuidad del servicio solo con personal certificado, informando cualquier cambio al registro central.
Monitoreo CCTV y tecnología: un rol legalmente regulado
Uno de los avances más relevantes de la Ley 21.659 es que incorpora explícitamente la vigilancia electrónica dentro del marco legal de la seguridad privada.
Desde 2026, el monitoreo CCTV deja de ser un complemento informal y pasa a ser un componente regulado.
Las principales exigencias son:
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Solo podrán operar empresas inscritas en el Registro Nacional de Seguridad Privada.
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El personal que administre cámaras o revise grabaciones deberá contar con capacitación específica.
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Cumplimiento estricto de la Ley 19.628 sobre protección de datos personales.
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Protocolos de respaldo, custodia de imágenes y comunicación inmediata con autoridades ante delitos flagrantes.
Esto eleva el estándar del CCTV, alineándolo con criterios legales, tecnológicos y de trazabilidad.
Nuevas responsabilidades para administradores y comités de condominio
En el nuevo escenario regulatorio, los administradores de comunidades tendrán un rol clave.
Deberán asegurar que:
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Los guardias cuenten con acreditación vigente.
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Los contratos de seguridad estén actualizados y registrados.
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Las empresas de CCTV y alarmas estén debidamente inscritas.
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Existan protocolos claros de reporte y coordinación con Carabineros o Fiscalía.
El incumplimiento puede derivar en:
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Multas entre 50 y 500 UTM.
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Suspensión temporal del servicio de seguridad.
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Responsabilidad administrativa directa del administrador o comité.
En 2026, contratar servicios no acreditados ya no será una omisión menor, sino una infracción grave.
Anticiparse a la ley: una decisión estratégica
Aunque la entrada en vigencia plena es a fines de 2025, la implementación es progresiva.
Esto significa que los condominios que se anticipen evitarán ajustes de última hora.
Trabajar desde hoy con empresas certificadas permite:
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Cumplir anticipadamente con el nuevo registro.
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Reducir riesgos legales y financieros.
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Garantizar continuidad del servicio sin interrupciones.
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Adaptarse sin sobresaltos a los nuevos estándares.
Empresas como Federal Seguridad, con experiencia en guardias acreditados y monitoreo CCTV profesional, permiten enfrentar esta transición con respaldo técnico y normativo.
Caso práctico: cómo se adaptará un condominio promedio en 2026
Imaginemos un condominio de 200 departamentos en la Región Metropolitana, con tres guardias por turno y un sistema de ocho cámaras CCTV.
Con la nueva ley:
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Los guardias deberán acreditarse digitalmente y portar identificación QR.
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El administrador deberá actualizar y registrar el contrato de seguridad.
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El sistema CCTV deberá cumplir estándares técnicos certificados y respaldo seguro.
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Los protocolos de rondas, reportes e incidentes deberán alinearse con el reglamento del Ministerio del Interior.
Un proveedor integral, como Federal Seguridad, facilita este proceso al integrar guardias certificados, monitoreo remoto y cumplimiento normativo en una sola solución.
Conclusión: la seguridad privada entra en una nueva era
La Ley 21.659 marca un antes y un después en la seguridad privada en Chile.
Desde 2026, no basta con vigilar: se exige profesionalismo, trazabilidad y cumplimiento legal.
Para los condominios, el desafío es claro, pero también lo es la oportunidad:
quienes se anticipen y trabajen con empresas acreditadas asegurarán continuidad operativa, respaldo legal y mayor confianza vecinal.
En este nuevo escenario, Federal Seguridad se posiciona como un socio estratégico, combinando guardias certificados, monitoreo CCTV avanzado y cumplimiento normativo garantizado.